Nüoshöm-Wull.

"Todos estos mundos ya existían, yo solo entré en ellos cumpliendo las normas establecidas y me senté a escribir."


Nüoshöm-Wull: El mundo de los sueños, un mundo caprichoso, un vacío constante, miles de coloridos gases alucinógenos te rodean en tu infinita caída, suave, agitado, misterioso, agónico y placentero.
El mundo de los sueños es propio, personal e intransferible, pero tiene elementos comunes; es un mundo gris al principio, en el que nos borran la memoria y las limitaciones terrenales, después de esto todo empieza a tener un sentido lógico que fuera sería considerado algo atroz e incoherente.
Es posible entrar varias veces a la vez sin despertarse, aunque esto conlleva el peligro de quedar atrapado en un sueño infinito del que el despertar ha sido borrado de nuestra mente y lo único que podemos hacer es salir gritando para volver a entrar totalmente inmóviles pero conscientes. No entrar nunca nos supondría la muerte, pues nuestras ideas y pensamientos necesitan florecer y marchitase para dejar paso a nuevas generaciones de ingenio.

Este mundo abre sus puertas de una manera regular, generalmente cuando todo oscurece, aunque también puede abrirse de forma esporádica. Las puertas de este mundo tienen la peculiaridad de atraer todo hacia sí mismas, es muy difícil resistirse a ello. Pero no hay por que temer a este mundo, cuando llega tu hora te expulsa sin posibilidad de retorno hasta que su voluntad lo deseé.

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